
Tomar antibióticos puede causar un desajuste en el microbioma intestinal. Incorporar alimentos probióticos en nuestra dieta nos ayudará a recuperar el equilibrio y, por lo tanto, a tener una buena salud digestiva y un sistema inmunológico fuerte.
Después de un tratamiento con antibióticos es habitual notar cambios en el sistema digestivo, como náuseas, gases, diarrea o una mayor sensibilidad intestinal. Esto ocurre porque, además de eliminar las bacterias responsables de la infección, los antibióticos también pueden afectar a parte de la microbiota intestinal, alterando su equilibrio.
Los alimentos probióticos, como el yogur o la col fermentada, contienen microorganismos vivos similares a los que habitan de forma natural en nuestro intestino y contribuyen a mantener el equilibrio de la microbiota. En este contexto, una dieta rica en estos alimentos puede convertirse en una gran aliada para favorecer la desaparición de estos síntomas. También puede resultar beneficiosa para personas con digestiones pesadas, reflujo u otros trastornos digestivos, como la infección por Helicobacter pylori.
Hablamos con Pilar Betriu, dietista y nutricionista del Centro Médico de la Clínica Estética Atlàntida, para saber qué comer después de haber tomado antibióticos.

Por un lado, hay que incluir alimentos probióticos, aunque su aporte debe ser “variado, continuado y en pequeñas cantidades”, puntualiza Betriu. De lo contrario, podríamos caer en un SIBO (sobrecrecimiento bacteriano), que puede aparecer tanto por una falta de probióticos como por exceso.
La dietista de Atlàntida lista los siguientes alimentos para incorporar a la dieta:
En una dieta para mejorar las digestiones tras el uso de antibióticos, tampoco pueden faltar los alimentos prebióticos, que nos aportaran fibras y almidones resistentes. Betriu recomienda:

“Tras una terapia antibiótica que extermina microorganismos patógenos, una determinada población de la microbiota beneficiosa queda reducida”, explica Betriu. Así, una forma de ayudar a los intestinos a regenerar esos microorganismos afectados puede ser intensificar una dieta probiótica, es decir, la ingesta de alimentos ricos en bacterias y levaduras.
Aun así, la nutricionista recuerda que “una dieta probiótica debe ir en paralelo con una dieta prebiótica”, esto es, que incluya alimentos con sustancias como las fibras vegetales que permitan nutrir nuestra microbiota. Además de regenerar los microorganismos beneficiosos, hay que alimentarlos.
La duración de esta dieta dependerá de la sintomatología del paciente y de su respuesta inmunológica, aunque Betriu apunta que “una dieta probiótica sostenida al largo de la vida se aconseja para la población en general”.
Pilar Betriu propone los siguientes platos para una dieta probiótica después de antibióticos:
Ensalada roja de verano
| INGREDIENTES | RECETA |
| 4 dados grandes de sandía 4 dados de remolacha cocida 4 dados de tomate pelado 2 rábanos abiertos por la mitad 6 arándanos rojos o lilas 6 olivas 6 almendras 4 nueces de Brasil 150 g de queso fresco de cabra o vaca 1 cucharada sopera de chucrut o kimchi | Coloca todos los ingredientes en un bol. El queso solo debe añadirse si la ensalada se comerá como plato único. Aliña con aceite de oliva, gotas de salsa de soja y zumo de limón o vinagre de manzana. Acompaña con 2 tostadas integrales o 2 tortitas de arroz integral y/o quinoa. |

Ensalada de lechuga con fermentados
| INGREDIENTES | RECETA |
| Lechuga Endivias Pepinillos Cebollitas Coliflor Zanahoria Pepinos Yogur Chucrut y/o kimchi Aceitunas | Coloca todos los ingredientes en un plato. Aliña con una vinagreta hecha con aceite de oliva, almendras, salsa de soja, 3 cucharadas de yogur y un poco de miel o confitura de frambuesas. |
Ensalada de judía verde o alcachofas cocidas
| INGREDIENTES | RECETA |
| 250 g de judías verdes o 3 alcachofas 4 cucharadas soperas de garbanzos cocidos 1 huevo duro 1 tomate 6 olivas 4 nueces de Brasil 4 almendras 4 avellanas | Cuece las judías verdes o las alcachofas y añade los garbanzos. Ralla el huevo duro y el tomate, y después añade las olivas y los frutos secos. Aliña con 1 cucharada sopera de aceite de oliva, pimentón, vinagre y/o zumo de limón. Acompaña con escabeche y tostadas. |
Ensalada de plátano verde, aguacate, hojas de lechuga y calamar
| INGREDIENTES | RECETA |
| 1 plátano verde ½ aguacate Lechuga, escarola o brotes mezclados 1 lata de calamares en su tinta o pulpo 4 aceitunas 4 nueces de Brasil | Coloca todos los ingredientes en un bol. Acompaña con 1 tostadita (o 10 g de pan integral). |
Pasta de legumbres con crema de puerro y setas gratinadas
| INGREDIENTES | RECETA |
| Cualquier tipo de pasta Setas (champiñones o shiitakes) 1 kg de puerros 1 cebolla 2 patatas pequeñas 1 brick pequeño de soja o crema de leche Queso al gusto | Limpia y corta las patatas y los vegetales bien pequeños. Cuécelos en una olla cubiertos de agua, pimienta y comino y, después, pásalos por la batidora y añade la soja o la crema de leche. Saltea las setas a pedacitos en aceite de oliva. Cuece la pasta y, una vez esté lista, añade la crema de verduras y las setas. Puedes gratinar con queso y sésamo. Acompaña con un bol de vegetales variados con vinagreta de anacardos o con un zumo de zanahoria, pepino o remolacha y tomate. |
Garbanzos con espinacas y huevo duro (4 raciones)
| INGREDIENTES | RECETA |
| 500 g de garbanzos cocidos escurridos 600 g de espinacas cocidas 1 cebolla grande 3 granos de ajo 4 cucharadas soperas de tomate hipocalórico 2 huevos cocidos 12 almendras o avellanas tostadas Harina | Sofríe ligeramente la cebolla cortada pequeña y 2 granos de ajo chafados. Cuando empiecen a dorarse, incorpora las espinacas cocidas escurridas; luego, la harina; y cuando empiece a dorarse, el tomate frito y los garbanzos cocidos. Cúbrelo todo de agua mientras remueves. Pica los frutos secos y añádelos con un poco de agua. Tras 20 minutos, rectifica de sal y pimienta. Pela los huevos duros y pártelos por la mitad (media parte para cada ración). |

Escabeche de ave o pescado azul
| INGREDIENTES | RECETA |
| Ave o pescado azul Cebolla Puerro Zanahoria Laurel Eneldo (para la opción con pescado) Sal marina 1 cucharada de postres de pimentón Bolitas de pimienta Semillas de comino 1 rama de tomillo Piel de limón y naranja 250ml de aceite de oliva 1 litro de vino blanco ½ de vinagre de vino blanco | Limpia el ave o el pescado azul y déjalo escurrir. Enharina ligeramente la carne o el pescado y fríe la pieza en una cazuela en aceite caliente. Retira cuando se haya dorado y añade los vegetales cortados pequeños, las pieles y las especias. Cuando empiecen a dorar, añade el vino y el vinagre. Déjalo reducir a fuego medio hasta que haya perdido el sabor a alcohol y vinagre. Coloca el ave o el pescado en un recipiente de cristal hondo y cúbrelo con el escabeche. Una vez enfriado, guárdalo en la nevera y consúmelo en los siguientes 7 días (si se ha conservado la cadena de frío). |
Sopa japonesa de verduras, tofu, algas y miso
| INGREDIENTES | RECETA |
| 2 litros de agua Verduras al gusto Alga kombu Dados de tofu Miso no pasteurizado Aceite de oliva o sésamo 1 pellizco de fideo fino de arroz o trigo Sal marina | Pon todos los ingredientes (menos el miso) en una olla y déjalos hervir unos 20 minutos. Coloca el miso en un bol y dilúyelo con un poco del caldo. Añade el miso a la sopa, remueve bien y sirve. |

Los alimentos probióticos, incorporados en nuestra dieta con medida y acompañados de productos prebióticos, son un gran aliado para nuestro organismo. Nos ayudarán a recuperar el equilibrio en la microbiota intestinal, que puede haberse visto alterada tras un tratamiento con antibióticos.

Defensor del Asegurado:
Sr. Jaume Solé Riera
Doctor en Derecho, en la especialidad de Derecho Procesal
Profesor titular numerario en la Universidad Pompeu Fabra.
Correo electrónico: [email protected]