
La ansiedad en adolescentes es relativamente frecuente, debido a los cambios biológicos, psicológicos y sociales que ocurren en esta etapa. Puede manifestarse como preocupación excesiva, miedo intenso o síntomas físicos que afectan a la vida diaria del adolescente.
La ansiedad es un mecanismo natural del cuerpo ante situaciones de estrés. Cuando nos sentimos amenazados, ya sea por un estímulo externo o interno, es habitual sentirse nervioso, tener dificultades para dormir o que el corazón se acelere. Si estos sentimientos se prolongan en el tiempo, hablamos de trastornos de ansiedad que impiden el desarrollo del día a día con normalidad.
Molts adolescents experimenten ansietat davant de situacions noves o importants, que suposen un desafiament o que ells perceben com a estressants. En aquest sentit, forma part del seu desenvolupament com a persones. En aquests casos, l’ansietat es presenta de la manera següent:
Ejemplos: nervios antes de un examen, inquietud al empezar en un nuevo instituto, preocupación por la opinión de los compañeros.
Esta situación puede volverse un problema mayor cuando ese sentimiento de miedo e inquietud se manifiesta de forma excesiva en situaciones no justificadas y provoca aislamiento social o trastornos alimenticios. Aunque es menos habitual, el Consejo General de la Psicología afirma que el 15% de los adolescentes en España presentan síntomas graves de ansiedad.
Para identificarlo, existen diferentes pruebas de ansiedad. Dos de las más usadas son la ESTAI, la escala de ansiedad estado (es decir, como algo transitorio) / rasgo (tendencia a percibir las situaciones como una amenaza), y la BAI, el inventario de ansiedad de Beck, que identifica los síntomas típicos de la ansiedad que el paciente ha experimentado en la última semana.

Aunque un adolescente no tenga un diagnóstico específico, es importante recordar que esta etapa vital suele estar marcada por cambios intensos físicos, emocionales y sociales. La presión académica, las relaciones con amigos, la construcción de la identidad o incluso el uso constante de redes sociales pueden generar niveles de estrés difíciles de gestionar.
Durante una crisis de ansiedad, el cuerpo activa el llamado sistema de lucha o huida, un mecanismo biológico diseñado para protegernos. En cuestión de segundos, se liberan hormonas, como la adrenalina, que preparan al organismo para reaccionar. Por eso aparecen síntomas físicos muy intensos, como:
Aunque estos síntomas pueden ser muy alarmantes, una crisis de ansiedad no suele ser peligrosa en sí misma, y normalmente alcanza su pico en pocos minutos antes de ir disminuyendo. Lo más importante en ese momento es transmitir calma y recordar que, aunque uno se sienta desbordado, la crisis pasará.

En la mayoría de casos, una crisis de ansiedad puede manejarse en casa con apoyo emocional y técnicas de respiración, ya que los síntomas suelen durar entre 10 y 30 minutos, como mucho.
El manejo de la crisis por parte de los padres debe pasar por comprender que el menor sufre un miedo real, no es un capricho ni se lo inventa. Estos síntomas no son su personalidad, por tanto, es necesario investigar de qué tiene miedo y si hay un motivo real para el mismo. También es importante no hacerle sentir culpable y permitirle una exposición progresiva al miedo en cuestión.
Algunas técnicas frecuentes para ayudar son:
| TÉCNICA | PASOS |
| Técnicas de respiración | • Respirar lento y profundo. • Inspirar por la nariz durante 4 segundos, mantener 2-3 segundos, y exhalar lentamente por la boca. |
| Reestructuración cognitiva | • La crisis no es peligrosa. • Los síntomas son temporales. • El cuerpo está reaccionando al estrés. |
| Relajación muscular | • Contraer y relajar grupos musculares progresivamente. • Reducir la tensión corporal. |
| Apoyo emocional | • Hablar con alguien de confianza. • Evitar juzgar o minimizar la experiencia del adolescente. |
Ante la duda, siempre es preferible consultar con un profesional, porque la ansiedad es tratable, pero requiere un acompañamiento adecuado y una evaluación que descarte otras causas.

Defensor del Asegurado:
Sr. Jaume Solé Riera
Doctor en Derecho, en la especialidad de Derecho Procesal
Profesor titular numerario en la Universidad Pompeu Fabra.
Correo electrónico: [email protected]