
«Aprendí que el coraje no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El hombre valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista su miedo». Nelson Mandela.
Por Patricia Vallés, psicòloga e instructora de mindfulness MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction)
El miedo es una emoción básica que nos ha permitido subsistir. Es una emoción intensa que ayuda a prevenir posibles peligros futuros.
Se siente en el cuerpo, en el pecho, con temblores, palpitaciones, la cara palidece, se tensan los músculos, sudor frio, respiración acelerada, y un nudo en el estómago y, ante él, solemos huir o paralizarnos.
Existen muchos tipos de miedos, el miedo físico y real, un coche que no frena al cruzar, y un miedo psicológico, que uno piense que le despedirán en su trabajo…El miedo a la incertidumbre, a la falta de control y a no saber que pasará es el miedo que estamos viviendo ahora. Es un miedo real pero que puede ser alimentado e incrementado exponencialmente por los pensamientos y la influencia del entorno.
Cuando el miedo es continuo y se instala en la mente puede pasar a ser pánico, angustia, ansiedad y si es colectivo pasa a ser histeria colectiva.
En estas situaciones, se reacciona y no se responde con libertad de opciones, la mente se bloquea y se reacciona. Esto es lo que ha ocurrido con la compra compulsiva de alimentos y del papel de WC.
Para poder parar esta dinámica lo mas importante es aceptar la emoción, ponerle una etiqueta e intentar calmar la mente vía respiración consciente y meditación. Abrazar la emoción, acogerla. Sentir que la emoción del miedo es coyuntural y no te pertenece. Que la situación pasará. A partir de ese momento intentar responder y no reaccionar e indagar que ha pasado para vivir esta emoción.
Y, ¿cómo se gestiona el miedo?
“Las emociones más complicadas, a menudo contienen la posibilidad de realizar aprendizajes importantes. Si las evitamos y no las vivimos nos privaremos de estos aprendizajes y correremos el peligro de ir por la vida reproduciendo patrones de conducta”.
No hay emociones positivas ni negativas todas son adaptativas. Lo no adaptativo son los comportamientos.

Defensor del Asegurado:
Sr. Jaume Solé Riera
Doctor en Derecho, en la especialidad de Derecho Procesal
Profesor titular numerario en la Universidad Pompeu Fabra.
Correo electrónico: [email protected]