
La enfermedad celíaca es la patología crónica intestinal más habitual. Es multisistémica y con base autoinmune, y está provocada por el gluten. Para diagnosticarla se realiza una analítica de sangre y una biopsia intestinal que permita saber si el intestino delgado está dañado. Una persona celíaca deberá eliminar el consumo de gluten de su dieta de por vida, ya que es el único tratamiento, hoy día.
La enfermedad celíaca es una patología que se da en individuos genéticamente susceptibles al gluten y prolaminas relacionadas. El gluten es una proteína que se encuentra en la semilla de muchos cereales, como el trigo, la espelta, la cebada o el centeno. También se puede encontrar en algunas variedades de avena.
Muchas personas son incapaces de digerir esta proteína por completo, ya que tras la ingesta se generan fragmentos proteicos que activan el sistema inmunológico al detectar esos fragmentos como tóxicos. Esto provoca una reacción adversa. En algunas ocasiones, alergia, y en otras intolerancia y la enfermedad celíaca.
La celiaquía es, además, una patología multisistémica, por lo que puede verse afectado cualquier otro sistema del cuerpo humano, no únicamente el aparato digestivo, y con base autoinmune. Así, esta enfermedad genética provoca que se altere la absorción de vitaminas, minerales y nutrientes que contienen los alimentos.
Pues, aproximadamente, a un 1% de la población mundial, lo que supone una prevalencia muy elevada. Aunque era considerada un trastorno típicamente infantil, lo cierto es que actualmente afecta a todos los grupos de edad, incluidos los ancianos, y de la misma manera a hombres y mujeres.
Con el avance médico a la hora de reconocer formas atípicas de manifestarse y con la innovación en las pruebas y en el diagnóstico, se han podido definir diversos tipos de enfermedad celíaca:
Los síntomas de esta enfermedad pueden ser muchos y diversos y, además, varían en función de la edad en la que aparezcan. Algunos pacientes son asintomáticos o solo tienen signos de deficiencia nutricional. Otros presentan síntomas digestivos significativos.
De todas formas, los síntomas más frecuentes son:
Las complicaciones de la enfermedad celíaca incluyen la enfermedad resistente al tratamiento, el esprúe colágeno y los linfomas intestinales. Estos últimos afectan al 6-8% de los pacientes con enfermedad celíaca.

Para poder diagnosticar la enfermedad celíaca se realiza un examen clínico y una analítica de sangre que incluye los marcadores serológicos de esta patología. Para un diagnóstico certero, además, es necesario realizar una biopsia intestinal, que consiste en la extracción de una muestra de tejido del intestino delgado superior.
Pese a su importancia, todavía hoy hay un alto porcentaje de pacientes que están sin diagnosticar. Además, debido a las diferentes formas de celiaquía que existen, no siempre es sencillo establecer un diagnóstico final sin una biopsia intestinal.
El único tratamiento que existe para la enfermedad celíaca es la dieta sin gluten para toda la vida. En esta dieta hay que seguir dos premisas fundamentales: eliminar todo producto que tenga como ingredientes trigo, espelta, cebada, centeno y avena, y, además, excluir cualquier producto derivado de estos cereales.
La respuesta a la dieta sin gluten suele ser rápida, y los síntomas del paciente celíaco se resuelven, generalmente, en una o dos semanas. Aun así, esta es una enfermedad crónica, por lo que, aunque mejoren los síntomas y la persona se encuentre bien, la dieta sin gluten es para siempre.
La dieta libre de gluten no es fácil de llevar, por lo que para seguir una alimentación equilibrada y sana se recomienda:
Dr. Carles Rabassa
Centre mèdic Atlàntida

Defensor del Asegurado:
Sr. Jaume Solé Riera
Doctor en Derecho, en la especialidad de Derecho Procesal
Profesor titular numerario en la Universidad Pompeu Fabra.
Correo electrónico: [email protected]