
La llegada de la menopausia puede implicar cambios en nuestra vida sexual. Es una buena oportunidad para descubrir qué nos gusta y evolucionar hacia un sexo más pausado, consciente y cariñoso que contribuya a nuestra calidad de vida.
La menopausia es un proceso que muchas mujeres viven como una etapa de reaprendizaje de su propio cuerpo. Además de los cambios fisiológicos y hormonales típicos de la perimenopausia y la menopausia, la disminución de la libido es un síntoma común, pero la menopausia no es en absoluto el final de la vida sexual.
Esta etapa puede ser un momento perfecto para aprender de nuevo a relacionarnos con el sexo. En este artículo, hemos reunido varios consejos de profesionales para despertar de nuevo el deseo.

Nuestra relación con el cuerpo y con el placer evoluciona con las experiencias, la edad, la salud, las emociones y las circunstancias vitales. Del mismo modo que durante la adolescencia descubrimos nuevas sensaciones y aprendemos a reconocer qué nos atrae, o que durante el embarazo muchas mujeres experimentan cambios físicos y emocionales que modifican su manera de vivir la sexualidad, la menopausia también puede convertirse en una etapa de reajuste y redescubrimiento.
La fatiga, los sofocos, los cambios hormonales y factores emocionales pueden afectar a la sexualidad, pero también hay mujeres que viven esta etapa con mayor libertad, por haber desaparecido el riesgo de embarazo.

¿Cómo recuperar el deseo sexual femenino? No existe una única fórmula ni una solución perfecta para todas las mujeres, pero sí un mismo objetivo: la reconexión con el propio cuerpo, entendido también como fuente de placer.
El cambio empieza por una misma: es momento de escucharse y redefinir qué significa disfrutar y qué se desea, desde un lugar mucho más consciente.
Una vez aprendida esta nueva forma de entender el deseo, podemos modificar nuestros hábitos sexuales para explorar nuevas maneras de disfrutar.
Laura Cámara, sexóloga y divulgadora, explica que el primer paso para recuperar el deseo sexual en la menopausia es dejar de considerar el sexo como un apartado independiente de nuestra vida. Lo que ocurre en nuestro día a día afecta a nuestras ganas de tener intimidad, y eso incluye la gestión del estrés o la falta de tiempo para una misma, que interfieren directamente en nuestro deseo sexual. Buscar entornos que te permitan sentirte relajada y disfrutar de momentos de autocuidado abrirán un espacio en el que considerar también el sexo. También es importante adaptar-se a los cambios físicos y cuidarse sin tener en cuenta la presión social del culto al cuerpo y a la juventud.
Para que una mujer viva una experiencia sexual placentera, no es necesaria siempre la penetración. Muchas mujeres lo saben, pero les falta validar qué es aquello que realmente necesitan. Durante la menopausia, cuando el déficit de estrógenos conlleva un cambio en el tejido vaginal y una disminución de la lubricación, pueden surgir molestias durante el coito. Cuando la penetración duele y las relaciones no son placenteras, es lógico que disminuya el interés y la libido.
Existen productos vaginales para tratar el síndrome genitourinario de la menopausia. Más allá de los sofocos y los trastornos del sueño, uno de los síntomas más frecuentes es la falta de lubricación. Pueden usarse hidratantes tanto externos como internos para abordar las molestias durante el día. Los lubricantes pueden ayudarnos también durante las relaciones.
La menopausia puede ser una etapa compleja para las parejas, por lo que es fundamental cuidar la comunicación. Una vez hayas hecho el trabajo individual de saber qué quieres y qué necesitas, es imprescindible hablarlo con la pareja para explorar nuevas maneras de disfrutar de la sexualidad.
Es importante consultar con el especialista en caso de necesidad, pues existen muchos tratamientos para mejorar las relaciones sexuales y aumentar el placer.
También es importante mantener una buena salud del suelo pélvico y no automedicarse, ya que algunos fármacos pueden empeorar la sequedad vaginal.
La menopausia es una etapa de cambios, en la que se puede seguir disfrutando de una vida sexual satisfactoria.

Defensor del Asegurado:
Sr. Jaume Solé Riera
Doctor en Derecho, en la especialidad de Derecho Procesal
Profesor titular numerario en la Universidad Pompeu Fabra.
Correo electrónico: [email protected]