Acabo de escuchar una conferencia de una maestra de yoga Jñana Dakini y me ha hecho reflexionar y he sentido la necesidad de escribir un post para contextualizar la práctica de yoga que tenemos hoy en día.
Llevo 18 años practicando yoga de una manera continuada a diferentes intensidades.
Me inicié gracias a una buena amiga maestra de yoga, Elena Figarola, quien introdujo el yoga ashtanga (yoga dinámico) en Barcelona en esas épocas.
Entonces, no era una práctica que estuviera de moda y yo me abstenía de comentarlo públicamente.
Hoy en día, es popular y aspiracional. Las marcas de moda han lanzado todo tipo de vestuario para la práctica y se ha creado todo un mundo alrededor del Yoga.
Mis reflexiones son las siguientes:
¿Es una moda traída de oriente y ha venido para quedarse?
Y, ¿realmente ha calado lo que hay detrás de esta práctica? O ¿nos hemos quedado en lo superficial?
¿Es solo un entrenamiento físico, un desafío en conseguir alcanzar la perfección en las asanas /posturas y retarse para mejorar?
Realmente el YOGA es una forma de entender la vida y de autoconocimiento que va más allá de una práctica física que sienta bien.
Creo que faltaría profundizar más, en general, se ha quedado en lo superficial, en la punta del iceberg.
Y ¿cómo llegar a la parte no visible del iceberg?
Enfrentándonos con honestidad a aquellas asanas que se nos presentan con dificultad con una mente de principiante y sin juicio y disfrutando de aquellas que son más afines, intentando dar un paso más.
Si somos conscientes de nuestras limitaciones podemos llegar a mejorar cada una de las posturas sintiendo el esfuerzo, pero sin dañarnos. Cada uno deber conocer sus propios límites.
La buena práctica del yoga es la que ayuda a conocerse.
Es más importante el disfrute del proceso que la búsqueda de la perfección de la postura.
No nos sentimos igual cada día, por lo que la práctica del yoga se debe adaptar a cómo nos sentimos en ese momento. Más intenso cuando nos encontramos bien y más relajado cuando tenemos un día más complicado de salud o a nivel emocional.
Y, esto es solo una parte del yoga;
El Yoga va más allá de la actividad física, de las posturas, conectando el cuerpo con la mente vía la respiración consciente.
La verdadera práctica del yoga es una forma de entender la vida, es una actitud ante la vida y se define en los siguientes retos:
Cuando uno lleva tiempo practicando todos los puntos anteriores, habrá aprendido a vivir en paz, estar bien con uno mismo y con los demás.
Todos llevamos dentro la semilla del yoga, sólo necesitamos regarla cada día y hacerla crecer.
Os adjunto el link de la conferencia de Jñana Dakini para que la podáis disfrutar.

Defensor del Asegurado:
Sr. Jaume Solé Riera
Doctor en Derecho, en la especialidad de Derecho Procesal
Profesor titular numerario en la Universidad Pompeu Fabra.
Correo electrónico: [email protected]