
El renombrado médico asegura que la mayoría de enfermedades, incluidas las adicciones, tienen como origen un trauma psicológico. Según su teoría, cuando ese estrés se libera, el estado físico del enfermo mejora.
Gabor Maté es un médico canadiense de origen húngaro que ha dedicado gran parte de su trayectoria a estudiar la conexión entre el cuerpo y la mente y el impacto que el trauma emocional puede tener en el desarrollo de enfermedades.
Cuando solo tenía dos meses, la Alemania nazi ocupó Hungría. Para protegerlo, su madre judía lo entregó a una familia cristiana, y luego vivió con unos parientes durante varias semanas. Maté explica que no fue consciente de ese trauma ni de su impacto en su relación con sus propios hijos hasta que fue adulto.

Sus propias vivencias le animaron a investigar la relación entre los traumas infantiles y las adicciones y, más tarde, amplió su campo de estudio para entender cómo vivir experiencias traumáticas y estresantes puede afectar la salud. Entre sus obras, destaca El mito de la normalidad, un profundo análisis del origen de las enfermedades.
Veamos por qué es importante cuidar la mente y saber gestionar bien nuestras emociones para disfrutar de una buena salud general.
«El trauma no es lo que te sucedió, es lo que pasó en tu interior como resultado a lo que te sucedió»
Esta es una de las ideas centrales del enfoque de Gabor Maté, y sirve para entender una distinción clave: no es lo mismo un evento traumático que el trauma en sí. Mientras que el evento hace referencia a lo que ocurrió (una pérdida, una situación de estrés, una experiencia dolorosa), el trauma tiene que ver con la herida emocional que ese hecho deja en la persona. De hecho, la palabra trauma proviene del griego antiguo τραῦμα [traûma], que significa literalmente ‘herida’ o ‘lesión’.
En este sentido, Maté plantea que el trauma es una herida psicológica interna que puede manifestarse tanto en el ámbito emocional como físico. Comprenderlo así implica que no estamos ante algo fijo o inmutable, sino ante una herida que, como cualquier otra, puede abordarse y sanar.
En su enfoque, la infancia ocupa un papel central. Es en esos primeros años cuando el cerebro está en pleno desarrollo y cuando se configuran tanto la personalidad como las creencias básicas sobre uno mismo y el mundo. Por eso, muchas de las formas en que una persona gestiona lo que le ocurre en la vida adulta están profundamente condicionadas por cómo fue cuidada, entendida o acompañada en ese periodo.
Para identificar posibles huellas de un evento traumático, Maté propone fijarse en cuatro grandes patrones de comportamiento, conocidos como las 4 C:
Conviene tener en cuenta que este modelo no forma parte de los sistemas diagnósticos clínicos estandarizados, como los que se utilizan en psiquiatría para definir el trastorno por estrés postraumático. Más bien, se trata de una propuesta divulgativa que busca ofrecer una manera accesible de comprender cómo las experiencias tempranas pueden influir en la salud emocional a lo largo de la vida.
Otra de las aportaciones de Maté al campo de la psicología tiene que ver con el trabajo terapéutico del compassionate inquiry (o indagación compasiva), que busca destapar traumas infantiles y emociones reprimidas como causa de enfermedades y adicciones. Para favorecer el proceso de curación, el paciente debe sentirse seguro con el terapeuta y tratar los eventos traumáticos vividos con compasión.

Lo importante es que el proceso no busca revivir el evento traumático de manera intensa ni forzada, sino generar suficiente seguridad para poder mirarlo sin quedar atrapado en él. Esa mirada compasiva —de ahí el nombre— es lo que permite empezar a soltar respuestas automáticas y desarrollar una relación más consciente con uno mismo.
El compassionate inquiry no es tanto una técnica estructurada paso a paso como una forma de investigar la experiencia interna. Se trata de escuchar con profundidad, conectar presente y pasado, y entender que incluso los patrones más problemáticos tienen una lógica cuando se ven a la luz de la historia personal.

Defensor del Asegurado:
Sr. Jaume Solé Riera
Doctor en Derecho, en la especialidad de Derecho Procesal
Profesor titular numerario en la Universidad Pompeu Fabra.
Correo electrónico: [email protected]