
El impétigo es una infección de la piel muy contagiosa causada por bacterias. A menudo se le conoce como llagas escolares, porque es común entre los bebés y los niños en edad escolar. El impétigo causa llagas en la piel, en especial cerca de la nariz y de la boca, que generalmente pican. Las llagas pueden comenzar como ampollas que estallan y se vuelven supurantes, antes de cubrirse con una costra.
El impétigo no suele ser una infección grave y acostumbra a desaparecer después de unos días de tratamiento. Los niños con impétigo son muy contagiosos, pero la propagación de la infección se puede reducir lavando cuidadosamente las heridas, cubriendo las llagas con vendajes y manteniendo al niño infectado lejos de otros niños hasta que ya no sea infeccioso, que suele ser 24 horas después de iniciar el tratamiento con antibióticos.
El impétigo es una infección de la piel causada por bacterias estafilococos o estreptococos. Esas bacterias pueden vivir en la piel, la garganta o la nariz, o en otras partes del cuerpo, sin causar ningún problema, pero a veces pueden causar una infección como el impétigo. Esta infección infantil puede ocurrir en una piel sana, pero generalmente ocurre cuando la piel ya ha sido dañada por un rasguño, una mordedura o una enfermedad que afecte directamente a la piel, como el eccema o la varicela.
El impétigo es muy contagioso. Generalmente se transmite a través del contacto con el líquido o las costras de una llaga de impétigo, que contienen la bacteria:
Una llaga puede ser contagiosa mientras esté supurando. Por lo general, el impétigo deja de ser infeccioso aproximadamente 24 horas después de comenzar el tratamiento con antibióticos, una vez que se inicia el proceso de curación.

Si un niño tiene signos y síntomas de la infección, es muy importante que sea visitado por un médico, para asegurarse de que las llagas sean impétigo.
Una vez diagnosticado, lo más habitual es que el médico recete antibióticos en forma de crema, ungüento, pastillas o jarabe.
En el caso de que un niño contraiga impétigo repetidamente, el médico podría optar por realizar un hisopo nasal, para detectar bacterias en la nariz. En caso positivo, el tratamiento será con antibióticos nasales y ayudará a prevenir nuevos casos de impétigo. Es muy importante seguir las indicaciones del médico y completar todo el ciclo de antibióticos.
La aparición del impétigo, que suele ser más común en los meses más calurosos del año, no está directamente asociada a la higiene. La infección puede ocurrir incluso cuando la piel se mantiene limpia, y no es un signo de mala higiene o mala crianza.
Las siguientes acciones pueden ayudar a reducir las posibilidades de que un niño contraiga impétigo de otro niño, o reducir la propagación del impétigo si su hijo lo tiene:
Dr. Carles Rabassa
Director Médico de Atlàntida

Defensor del Asegurado:
Sr. Jaume Solé Riera
Doctor en Derecho, en la especialidad de Derecho Procesal
Profesor titular numerario en la Universidad Pompeu Fabra.
Correo electrónico: [email protected]