La llegada del verano y el buen tiempo provoca el aumento de las horas de sol y esto invita a hacer más vida en el exterior. Debido al calor, las prendas que llevamos encima son las mínimas y nuestra exposición al sol es más alta que en otras épocas del año, ya sea por trabajo o por ocio. Pero hay que tener cuidado, porque la radiación solar puede tener afectaciones en la piel.
El cáncer de piel se relaciona directamente con la radiación solar y, de entre los distintos tipos de esta enfermedad, el más grave es el que se conoce como melanoma. Es el menos común, pero es el más agresivo: representa menos del 5% de los cánceres de piel, pero causa el 90% de las muertes en todo el mundo por este tipo de cáncer.
Prácticamente todos los consejos de prevención que ofrecen los expertos para el melanoma -y el cáncer de piel en general- pasan por tener cuidado con el sol. Todo el año, pero sobre todo en verano. De hecho, se recomienda evitar la exposición solar en las horas que la radiación es más fuerte -al mediodía-, pero también hay que seguir consejos como estos:
Cabe recordar que el agua y la arena reflejan la luz solar y aumentan su intensidad. Lo mismo ocurre en la montaña por la altitud y la nieve.
La incidencia del melanoma ha aumentado mucho en las últimas décadas y por eso puede ser útil para el diagnóstico precoz que nos auto exploremos la piel para detectar cambios en las manchas o pecas. Los expertos recomiendan seguir la regla ABCD:
En Catalunya, cada año se diagnostican unos 772 casos de melanoma, 426 en mujeres y 346 en varones. Esto representa el 2,7% de todos los tumores en las mujeres y el 1,5% en los varones. Una detección precoz del melanoma permite extirparlo más fácilmente y, si en 5 años no se reproduce, existen pocas posibilidades de recaída.

Defensor del Asegurado:
Sr. Jaume Solé Riera
Doctor en Derecho, en la especialidad de Derecho Procesal
Profesor titular numerario en la Universidad Pompeu Fabra.
Correo electrónico: [email protected]