
El síndrome de Sjögren es una enfermedad inflamatoria crónica caracterizada por producir sequedad en los ojos y en la boca, debido a una disminución de la secreción de las glándulas lagrimales y salivales.
El síndrome de Sjögren es una enfermedad autoinmune, inflamatoria y crónica. Afecta, predominantemente, a mujeres tras la menopausia, y sus síntomas están relacionados con la destrucción de las glándulas exocrinas.
Por lo tanto, el paciente presenta sequedad ocular, debido a la poca secreción lagrimal, y sequedad bucal, por la disminución de la formación de saliva. También puede darse sequedad nasal y vaginal.
Algunos de los síntomas que nos ayudan a saber si tenemos los ojos secos son el picor de ojos, la sensación de ojo seco y tener como arenilla en su interior y de sequedad, o la visión borrosa y la pesadez de los párpados.
Los ojos se hacen más sensibles a la luz y las personas llegan a no tolerar la exposición al sol. Finalmente, en pacientes con síndrome de Sjögren grave, pueden producirse úlceras en la córnea, que a veces son muy dolorosas.
La saliva es muy importante para mantener sanos los dientes, ya que elimina numerosas bacterias y mantiene la boca limpia. La falta de saliva comporta que la higiene de la boca sea defectuosa, lo que favorece la aparición de caries. Además, las persona con poca saliva puede tener alterado el sentido del gusto, dificultad para masticar y tragarse los alimentos sólidos y más riesgo de candidiasis oral.
Las causas del síndrome de Sjögren se desconocen. Se cree que intervienen factores genéticos y, además, es probable que intervenga una infección como desencadenante.
Se trata de una enfermedad autoinmune, o sea que el cuerpo ataca erróneamente, tejidos sanos.
Puede afectar otros órganos, como los riñones, pulmones, articulaciones…y acompañarse de otras enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, el lupus o la esclerodermia.
Cada 23 de julio se conmemora el día mundial de esta enfermedad, con el objetivo de impulsar su visibilidad. Hoy en día, todavía no existe un tratamiento específico que cure esta enfermedad.
Así, el objetivo de los tratamientos es aliviar los síntomas y limitar los efectos perjudiciales que puede ocasionar la sequedad crónica de los ojos y de la boca.
Para paliar la sequedad de los ojos, se aconseja:
Para tratar la sequedad bucal se recomienda:
Se recomienda incrementar la humedad en interiores y evitar la exposición al viento (no situarse ante ventiladores o aparatos AC).
En caso de necesidad, utilizar atomizador nasal con solución salina y lubricando vaginal.

Desde la Sociedad Española de Reumatología (SER), recomiendan:
Dra. Clàudia Pueyo
Centre Mèdic Atlàntida

Defensor del Asegurado:
Sr. Jaume Solé Riera
Doctor en Derecho, en la especialidad de Derecho Procesal
Profesor titular numerario en la Universidad Pompeu Fabra.
Correo electrónico: [email protected]