Blog Atlàntida Salut

Microplásticos: cómo afectan la salud

pollution-4855507_1920

Los microplásticos están cada vez más presentes en el medio ambiente y se empieza a detectar ya qué impacto pueden tener en nuestra salud. Los microplásticos son trozos de plástico diminutos, de menos de 5 milímetros, y de formas irregulares. Proceden de la descomposición de productos de plástico tirados al entorno y a menudo se fragmentan en trozos aún más pequeños, que se conocen como nano plásticos y que son aún más preocupantes para la salud.

El plástico es un producto muy versátil y químicamente estable y por eso se utiliza de manera amplia en muchos procesos de producción. También debido a su rentabilidad, es un material casi insustituible en muchos ámbitos de nuestra vida cotidiana. El problema es que es un contaminante, ya que no se degrada y es tóxico. Además, puede contener restos de metales, hidrocarburos, plaguicidas o productos farmacéuticos, en función de los contaminantes que haya podido absorber.

La producción de plástico supera ampliamente los 300 millones de toneladas en todo el mundo cada año. La única manera de revertirlo es conseguir materiales no contaminantes que lo puedan sustituir o impulsar de manera decidida su reutilización. Pero en estos momentos, las tasas de reciclaje son tan bajas que los plásticos suponen el 54% de la masa global de residuos.

Pocos estudios

En estos momentos, aún disponemos de poca literatura científica sobre el impacto de los plásticos en la salud. Los escasos estudios realizados han detectado microplásticos en una amplia gama de concentraciones en aguas marinas, aguas residuales, agua dulce, alimentos, aire y agua potable, tanto embotellada como del grifo. Por lo tanto, puede entrar en nuestro cuerpo por inhalación o por ingestión, ya sea de manera directa o a través de la comida. Por ejemplo, se han detectado partículas de plásticos en animales que forman parte de nuestra dieta, como muchas especies marinas, y también en alimentos procesados.

plastic-bottles-115071_1920

A pesar de que todavía se ha analizado poco, todos los expertos señalan que los plásticos son más peligrosos para nuestra salud como más pequeños son. Uno de los estudios más recientes en este ámbito, liderado por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y el Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF), concluye que los nano plásticos afectan la composición, la diversidad y la funcionalidad del microbioma intestinal. Cuando se modifica el microbioma intestinal surgen alteraciones en los sistemas inmunitario, endocrino y nervioso.

El 90% de los plásticos que ingerimos acabarán excretados, pero una parte se fragmentará en nano plásticos. Son tan pequeños que son capaces de penetrar en las células y causar efectos nocivos. El estudio constata que se han descrito alteraciones en la absorción de nutrientes, reacciones inflamatorias en el revestimiento intestinal y efectos sobre el metabolismo y la capacidad de producir energía del cuerpo y, finalmente, alteraciones en las respuestas inmunitarias. No se sabe que puede pasar aun si la exposición a nano plásticos es a largo plazo, acumulada generación tras generación, pero se teme que pueda dar lugar a cambios impredecibles hasta en el mismo genoma.

Otros efectos

También se ha constatado que, en humanos, las partículas de plástico pueden alojarse en los pulmones y el aparato digestivo. Y pueden llegar a los conductos linfáticos y ganglios y, finalmente, a varios órganos del cuerpo, como la médula ósea, los riñones, el bazo o el hígado. Los médicos se encuentran con la dificultad añadida de que las lesiones que pueden producir son similares a las de otros tóxicos y, por tanto, es complicado relacionarlas con los plásticos con la tecnología actual.

Escribir un comentario

Nombre*

Email* (never published)

Website

 

LA INFORMACIÓN TAMBIÉN ES SALUD Y BIENESTAR. ATLÀNTIDA PONE A TU ALCANCE TODOS LOS CANALES PARA TU COMODIDAD.

Más cerca tuyo que nunca:

RSS Twitter Facebook Linkedin Youtube