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¡No me siento bien y no sé qué me pasa! Entonces llámale duelo colectivo.

En una de mis sesiones de Mindfulness una alumna compartía su malestar, ya que no se veía con energía y fuerza para superar unos obstáculos que en otro período sí lo había sobrellevado bien.

Coincidiendo con esta situación una buena amiga me comentaba por teléfono que había tenido un fin de semana muy triste y desolador sin un motivo aparente.

Estos dos casos y otros más me hicieron reflexionar y recordar un artículo que acababa de leer sobre el DUELO COLECTIVO en esta pandemia.

Voy a poner en mis palabras lo que me reveló el artículo, que no consigo localizar, y decía: “No somos conscientes de la pérdida que estamos viviendo, de la pérdida de libertades, de la pérdida del tipo de vida que teníamos antes de la Covid y tampoco somos realmente conscientes que ya nada va a ser igual”.

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Estamos llamando nuestra vida actual la nueva normalidad, pero sinceramente ¿alguien acepta esta nueva normalidad?

Por otro lado, es la primera vez que, de forma global, universal, colectivamente estamos viviendo la misma situación. A todos nos afecta en mayor o en menos medida, pero a todos nos afecta. Nadie es inmune a esta pandemia.

Y, a todos nos afecta la ausencia de seguridad y confianza hacia el futuro.

El vivir en esta incertidumbre crea un estado de ansiedad que va creando un poso en el estado anímico de todos.

Y, volviendo al principio, de este artículo, mi consejo a las dos personas que antes he mencionado es que seamos realmente conscientes que tenemos que aceptar que esta situación del COVID nos deja el vaso ya bastante lleno de tensión, preocupaciones e inquietud, ansiedades. Y, nos deja poco espacio para llenarlo con muchos más desafíos de la vida. Ya partimos de un nivel de tolerancia muy bajo.

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Lo que sí podemos hacer es tomar consciencia que tenemos este punto de partida y que estamos en un DUELO y para ello es importante saber llevarlo.

Pero empecemos a aclarar conceptos:

Entendiendo como duelo, la reconstrucción emocional de una pérdida (una muerte de un familiar, un despido en el trabajo, un traslado, pérdida de un proyecto…)  y, en este caso, es la pérdida de un tipo de vida. Y, la novedad es que por primera vez sea de forma colectiva, global y universal.

Todos tenemos diferentes emociones encontradas ante la pandemia, pero todos sentimos añoranza de tiempos pasados.

A todos nos ha pasado que al ver una película, video, serie y los personajes se abrazan, se reúnen, viajan, bailan y están en grupo, y van sin mascarillas …, y nos quedamos sorprendidos y añorados de nuestros buenos tiempos de antes.

Esto es la pérdida de los tiempos vividos.

Como todo duelo debemos aprender a gestionar y ante todo reconocer que lo estamos viviendo.

Según los expertos en duelos, Kessler y klüber Ross existen 5 fases en un duelo:

  1. Negación
  2. Ira
  3. Negociación
  4. Depresión
  5. Aceptación
  1. La fase de negación

Es la fase inicial del duelo en el que llegas a ignorar o no creer lo que está pasando. Piensas que es un sueño y no es real.

Puede que tu razón lo entienda, pero necesitas de un tiempo para creer lo que está pasando. Necesitas de un tiempo de procesamiento, ya que piensas que todo volverá a ser como antes.

2. La fase de ira

Esta es una fase necesaria después de la negación y es cuando surge el enfado ante la situación de pérdida.  Puede que surja la crítica, la agresividad ante las personas o instituciones que nos limitan las libertades y nos obligan a perder nuestra situación de bienestar de antes de la COVID.

3. La fase de negociación:

Esta es una fase que aparece al comprobar que la ira no soluciona el problema de la pérdida. Uno se vuelve paciente y quiere negociar y seguir las pautas que nos están diciendo para que vuelva pronto la antigua normalidad.

4. La fase de depresión:

Esta fase de tristeza surge al ver que no va a ser nada como antes. Puede ser tristeza por la impotencia de no poder hacer nada para que todo vuelva a ser como antes y además puede venir acompañada por miedo, ya que no sabemos que es lo que nos puede pasar en un futuro cercano. Miedo a la incertidumbre que no estamos acostumbrados.

Es una fase de recogimiento y de reflexión. De búsqueda de calma y de nuevos planteamientos de vida.

5. La fase de aceptación:

Esta es la última fase del duelo, en la que cada uno llega en su Momentum.

Es la fase de reconstrucción personal y, en la que finalmente se coge fuerzas y energía para superar la situación y enfrentarte a la realidad aceptando racionalmente y de corazón la pérdida. Aceptando que no hay culpables.

Es la fase en la que se actúa bajo lo que sí se puede controlar y cambiar. De lo que uno sí puede hacer sin victimismos ni culpas.

Es la fase de los cambios en la percepción de la situación y donde se marca un camino claro a seguir.

Es el momento sanador donde todos debemos llegar de forma individual y en este caso también grupal.

Una de las claves es poder ayudarnos entre todos a llegar a esta fase para enfrentarnos juntos a este proceso duro de pérdida y superarlo lo antes posible

Ahora es el momento de pararnos, respirar profundamente y honestamente reconocer en qué fase del duelo estamos realmente.

En cualquiera de las fases que estemos lo recomendable para poder vivirlo sanamente es aprender a regular las emociones que aparecen.

1. Date permiso para sentir lo que sientes.

2. Identifica y da nombre a aquello que sientes. Etiquetarla ayuda a aceptarla y a reconocerla.

3. Acoge y abraza la emoción sabiendo que una emoción tiene una temporalidad, que no forma parte de ti.

4. Traduce la información que contiene cada emoción e incorpórala a tu mapa.

5. Actúa en consecuencia

En definitiva; reconocerlo, ponerle un nombre, abrazar la emoción, ser consciente, aceptarla y en este caso compartirlo, ya que es común.

Cada uno lo vive de forma individual pero también hay un sentir colectivo que puede ayudar a compartirlo y mejorar la situación.

Este duelo es algo distinto porque se juntan las emociones compartidas y las energías de la sociedad que suman exponencialmente los estados de ánimos.

De la misma manera que es contagioso el estado anímico colectivo de tensión y de crispación que estamos viviendo podemos ayudarnos a contagiarnos todo lo positivo de compartir nuestras vivencias y hacer terapia de grupo. 

Ser creativos y buscar lo que si podemos hacer.

Activarse en lo que si puedes controlar:

  • Tu propia salud y la de los demás.
  • Replantearte lo que puedes cambiar para que la vida sea más llevadera.
  • Agradecer lo que si tienes.
  • Vivir el momento sin ansiedades.
  • Pensar que todo tiene un período.
  • Aprender a vivir con incertidumbre. 

Cambiar la actitud ante la situación y buscar todo aquello que a uno le puede hacer sentir mejor.

Pues ya sabemos; podemos ya entender que es lo que nos pasa y empecemos a aceptar nuestras emociones. Y, se llama DUELO COLECTIVO.

Patricia Vallés, psicóloga y instructora de mindfulness MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction)

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