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Respirar conscientemente para controlar el estrés

Woman meditating in bed at home.Antistress practice.Overcoming a

Por Patricia Vallés, psicòloga i instructora de mindfulness MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction)

Respirar es mucho más que llevar oxígeno a los pulmones y eliminar dióxido de carbono. La respiración aumenta nuestra vitalidad física, psíquica y espiritual y nos ayuda a restablecer el equilibrio emocional. Así, la respiración consciente puede ser una gran ayuda para controlar las emociones y el estrés que genera en muchos de nosotros el confinamiento.

Respirar conscientemente es aprender a sentir la respiración en nuestro cuerpo.  Una respiración abdominal, por la nariz. Es aprender a sentir nuestro cuerpo, a notar como entra el aire y como sale.

Notando todo el proceso de la respiración, como se mueven los músculos en todo el recorrido de la respiración. Esta respiración es la mejor herramienta que podemos tener para calmar la mente, para apaciguar las emociones, para parar, para concentrarnos, para hacer un Kit Kat y reponer energía. En definitiva, para sentir la vida.

 

 Y, ¿cómo se respira conscientemente?

La práctica que propongo consiste en empezar  contando 10  respiraciones completas inhalando y exhalando por la nariz. Y, a medida que se  va practicando se pueden ir  aumentando el número de respiraciones. Puedes practicar sentada, estirada e incluso de pie.  Busca iniciarte  en esta práctica en aquellos momentos que estés tranquila para poderlo aplicar en los momentos mas intensos de ansiedad, de emociones fuertes, nervios o cansancio.

Se entiende por respiración completa el proceso que incluye inhalación y exhalación. Para inspirar llevamos la mayor cantidad de aire posible al abdomen imaginando que es una pelota que se hincha. Y para exhalar es el abdomen o pelota el primero en deshincharse, luego el aire del pecho y finalmente el aire por la nariz. A medida que vayas practicando la respiración se irá haciendo  de forma natural cada vez mas lenta, profunda y cíclica.

Las primeras veces, recomiendo ponerse las manos en el abdomen para notar como el aire llega hasta el abdomen y como se hincha y se deshincha.

Es muy posible que los pensamientos, sonidos o emociones afloren y  distraigan la concentración del proceso de la respiración. Muy amablemente y con cariño, vuelve a la respiración, sin juzgarte,  vuelve al conteo de las respiraciones como ancla al presente, al aquí y el ahora.

A medida que lo vayas practicando notarás un cambio en la concentración y sobretodo en calmar la mente para poder tomar mejores decisiones.

Por favor, empieza a respirar y a sentir; especialmente en estos tiempos tan inéditos en los que no tenemos referentes y no nos manejamos bien.

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